Acerca de Utilidades Diarias

Un proyecto independiente, hecho en Chile, que reúne las herramientas pequeñas que uno necesita a mitad de otra tarea.

Quién está detrás

Utilidades Diarias lo llevo yo, José Luis Martín Ponce, desde Chile. No hay equipo ni empresa detrás: escribo las herramientas, verifico las cifras contra las fuentes oficiales y respondo los correos yo mismo. Si algo está mal, la responsabilidad es mía, y es exactamente lo que quiero que me cuenten.

Puedes escribirme a contacto@utilidadesdiarias.com o desde la página de contacto.

Por qué existe

Todo esto empezó por cansancio. Calcular un finiquito, sacar el neto de una factura con IVA incluido, saber en qué semana del año estamos porque un proveedor da los plazos así, separar tres páginas de un PDF de doscientas. Son tareas de dos minutos que no justifican instalar un programa, y que sin embargo terminan costando veinte porque el primer resultado de la búsqueda pide registro, el segundo tiene la tasa desactualizada y el tercero quiere que subas tu contrato a un servidor desconocido.

La idea del sitio es simple: que cada herramienta resuelva una sola cosa, que funcione al primer clic, y que la explicación de por qué el resultado es ese esté debajo, escrita por alguien que se molestó en entenderlo.

Cómo trabajo

Hay cuatro criterios que aplico a todo lo que publico aquí.

Sin registro, sin límites artificiales. Ninguna herramienta pide una cuenta, ni guarda tu trabajo, ni te corta a los tres usos para venderte un plan. No hay plan que vender.

Tus archivos no salen de tu equipo. Las herramientas de PDF se ejecutan enteras dentro de tu navegador, con librerías de código abierto que trabajan en local. Tu documento nunca se sube a ningún servidor, ni al mío ni al de nadie. Puedes comprobarlo: carga un archivo, desconecta internet y verás que sigue funcionando. Para un contrato o una ficha médica esa diferencia no es un detalle.

Las cifras se verifican contra la fuente oficial. Las tasas de IVA, los topes legales de indemnización, los tramos de impuesto y los indicadores económicos se contrastan con la administración tributaria correspondiente, y en cada herramienta enlazo esa fuente para que puedas comprobarlo tú. Cuando algo cambia por ley o por decreto, se actualiza.

Respeto las restricciones de los documentos. Si un PDF trae una contraseña de permisos con la que su autor bloqueó copiarlo o extraer sus páginas, mis herramientas te lo dicen y no exportan. Existen formas de saltarse eso; no las voy a ofrecer desde un sitio público.

Los límites, dichos claramente

Estas herramientas hacen cálculos, no dan asesoría. Una calculadora de finiquito aplica las reglas generales, pero no conoce tu contrato, tus bonos ni las particularidades de tu caso; una calculadora de IVA aplica una tasa, pero no sabe si tu producto cae en una tarifa diferenciada. Si el resultado tiene consecuencias reales, confírmalo con un contador, un abogado o el organismo que corresponda. Lo digo en cada página y lo repito aquí porque importa.

Tampoco soy infalible. Si encuentras un error, escríbeme: es la clase de mensaje que más agradezco y el que antes atiendo.

Cómo se financia el sitio

Con publicidad, y con nada más. No cobro por nada, no hay versión de pago, no vendo datos y no hay enlaces de afiliación en las herramientas.

Eso trae una obligación que me tomo en serio: los anuncios van en los bordes de la página —arriba, entre secciones y al final—, nunca superpuestos a una herramienta ni disfrazados de botón. Si alguna vez ves un anuncio que se confunde con un control del sitio, es un error mío y quiero saberlo.

Cómo está hecho

Cada herramienta es una sola página de HTML, CSS y JavaScript, sin frameworks ni dependencias pesadas, para que cargue rápido incluso con conexión mala. El trabajo pesado lo hacen librerías de código abierto que reconozco en cada página: PDF.js de Mozilla, pdf-lib y JSZip.

Las herramientas